LOS FRUTOS SECOS, LA ESTRELLA DE LOS APERITIVOS

Son de sobra conocidos los beneficios que aportan al organismo los frutos secos y además siguen publicándose estudios que refuerzan esta realidad.

Entre los últimos y más destacados está el que se publicó hace unos años, relativo a una investigación que demuestra cómo el consumo de una dieta mediterránea enriquecida con frutos secos (almendras, avellanas y nueces) o con aceite de oliva virgen disminuye hasta en un 30% la incidencia de problemas cardiovasculares como el infarto de miocardio, el accidente vascular cerebral y la mortalidad cardiovascular.

Este estudio se une a otros publicados anteriormente que confirman que un consumo  moderado de frutos secos aporta beneficios al cuerpo humano. Y ello debido a que, como alimentos naturales, el 80-90% de sus grasas con insaturadas, las más sanas. Los frutos secos no contienen colesterol ni ácidos grasos trans, y son una buena fuente para el organismo de importantes minerales y vitaminas como B1, B6, E, hierro, ácido fólico, magnesio y fósforo.

El consumo de 30 gramos de frutos secos aporta al organismo unas 180-200 kcal, que corresponde a la cantidad de energía recomendada para una comida entre horas. Además tiene un importante efecto  saciante. Así, la ingesta de esta misma cantidad en una dieta controlada calóricamente puede ayudar a mantener un peso saludable.

¿Por qué son buenos los frutos secos?

  •          Disminuyen el riesgo cardiovascular en un 30%. Se recomienda una dosis total de 30 gramos al día para procurar una reducción del 50 por ciento en la incidencia de diabetes y una reducción del 30 por ciento en la enfermedad coronaria.
  •          Los frutos secos bajan el colesterol  y triglicéridos.
  •          Estudios científicos han demostrado en los últimos diez años que la grasa insaturada es buena para la salud del corazón. 
  •          Cuidan la salud de nuestro sistema circulatorio.
  •           Un puñado de frutos secos cada día es la mejor medicina natural para cuidar la salud de las arterias.  Son capaces de eliminar la grasa los vasos sanguíneos en cortos periodos de tiempo.
  •          Los frutos secos sin sal disminuyen la hipertensión arterial.
  •          Ayudan a controlar la diabetes.
  •          Algunos frutos secos como las nueces, además aportan ácidos grasos omega 3 de origen vegetal (ácido alfa-linolénico. Cada ración de nueces, unos 28 gramos, contiene 2,5 gramos de ácido alfa-linolénico.
  •          El consumo de 30 gramos de frutos secos aporta al organismo unas 180-200 kcal, que corresponde a la cantidad de energía recomendada para una comida entre horas. Además tiene un importante efecto  saciante. Así, la ingesta de esta misma cantidad en una dieta controlada calóricamente puede ayudar a mantener un peso saludable.

 

 

Propiedades nutricionales

  •          Son ricos en minerales (potasio, hierro y fósforo).
  •          Las nueces además son alimentos ricos en proteínas (arginina) fibra, y antioxidantes como los tocoferoles y otros compuestos fitoquímicos, que protegen de los efectos perjudiciales de los radicales libres, retrasan el envejecimiento prematuro y previenen enfermedades degenerativas.
  •          También aportan fibra dietética.

Son de fáciles de digerir.
Otras razones

  •          Son un alimento moderno.
  •          Fácil de incorporar en dietas vegetarianas.
  •          Los frutos secos son alimentos que no requieren preparación, fáciles de conservar y de llevar.

Eso sí, sin pasarse con la cantidad, ya que son alimentos ricos en grasa, y por tanto, altos en calorías. Si estás a dieta, controla la cantidad. Recuerda que un puñado de frutos secos es suficiente, lo importante para beneficiarse de sus propiedades es tomarlo cada día.